Antes de nada: de dónde vienen hoy tus pacientes
La primera tarea no es publicar en Instagram ni contratar anuncios. Es preguntar en recepción, durante un mes, a cada primera visita: «¿Cómo nos has conocido?». Las respuestas suelen ser tres: Google (el mapa o la web), recomendación de otro paciente y pasar por delante. Con esa lista sabes qué canal funciona ya y cuál está desaprovechado.
Si el 40 % dice «Google» pero tu ficha tiene doce reseñas y fotos de 2019, ahí está la primera oportunidad.
1. La ficha de Google: la pieza que antes trae citas
Cuando alguien busca «dentista cerca de mí», «clínica dental + barrio» o «dentista de urgencia», Google enseña primero un mapa con tres clínicas. La mayoría de las llamadas salen de ahí, no de los resultados de debajo. Las claves:
- Categoría principal correcta («Dentista» o «Clínica dental») y secundarias solo para lo que haces: ortodoncista, odontopediatra, implantólogo.
- Servicios dados de alta uno a uno: implantes, ortodoncia invisible, blanqueamiento, urgencias.
- Fotos reales de la fachada, la recepción, los gabinetes y el equipo.
- Horario exacto, incluidos festivos y vacaciones.
Tienes el paso a paso en la guía de Google Business Profile para dentistas.
2. Reseñas: constancia, no avalancha
Entre dos clínicas parecidas a la misma distancia, el paciente elige la que tiene más reseñas recientes y mejor valoradas. El sistema que funciona es aburrido y constante: al terminar un tratamiento, el paciente recibe un mensaje con el enlace directo a la reseña. Diez reseñas reales al mes valen más que cincuenta en una semana, que además levantan sospechas.
Responde a todas, también a las negativas, sin revelar datos clínicos del paciente. Una respuesta educada a una mala reseña transmite más confianza que una ficha perfecta.
3. Una web que convierte la visita en cita
Muchas clínicas reciben visitas a la web y pocas llamadas. Casi siempre por lo mismo: el paciente no encuentra su tratamiento, no ve un precio orientativo o no tiene a mano el botón de llamar. Lo mínimo:
- Una página por tratamiento, con qué es, cuánto dura, precio orientativo o «desde» y financiación.
- El equipo real, con nombre y número de colegiado.
- Teléfono, WhatsApp y cita online visibles desde el móvil en todas las páginas.
- Carga rápida: si tarda más de tres segundos en el móvil, una parte de las visitas se va.
Si quieres revisar la tuya, el analizador web gratuito te dice en 30 segundos cuál es su error más grave. Y si toca rehacerla, aquí explico cómo hago el diseño web para clínicas dentales.
4. SEO por tratamiento: pacientes cada mes sin pagar por clic
La ficha capta a quien busca «dentista cerca». El SEO capta a quien busca un tratamiento concreto: «implantes dentales precio + ciudad», «ortodoncia invisible + ciudad», «carillas de composite». Son pacientes con la decisión casi tomada.
Funciona con una página bien trabajada por tratamiento, contenido sanitario revisado por un odontólogo de la clínica y enlaces de medios y directorios locales. Tarda: los primeros resultados llegan entre el mes 2 y el 4, y los tratamientos competidos, entre el 4 y el 6. Pero cuando posiciona, trae pacientes todos los meses sin coste por visita. Lo explico en detalle en SEO para dentistas.
5. Google Ads: para arrancar y para tratamientos de alto valor
Los anuncios dan visibilidad desde el primer día. Tienen sentido para implantes y ortodoncia, o para llenar huecos de agenda mientras el SEO madura. Tres condiciones para no tirar el dinero:
- Cada campaña lleva a la página del tratamiento, nunca a la home.
- Se excluyen búsquedas que no interesan («gratis», «curso», «trabajo», «seguridad social»).
- Se miden llamadas y formularios, no solo clics.
6. Los pacientes que ya tienes
Es el canal más rentable y el más olvidado. Recordatorios de revisión e higiene, seguimiento de los presupuestos que no se aceptaron (muchos solo necesitaban una llamada o una opción de financiación) y facilidades para que recomienden la clínica. Un paciente satisfecho trae a su familia.
Lo que no recomiendo
- Competir con descuentos agresivos o «primera visita gratis». Atrae al paciente que se irá con la siguiente oferta y choca con las normas de publicidad sanitaria. Lo cuento en publicidad de clínicas dentales: qué permite la ley.
- Comprar reseñas o «paquetes de seguidores». Google lo detecta y puede quitarte reseñas o suspender la ficha.
- Empezar por las redes sociales. Ayudan a dar confianza, pero rara vez son la fuente principal de primeras visitas.
El orden recomendado
Si tuviera que empezar mañana con una clínica: semana 1, ficha de Google y sistema de reseñas; mes 1-2, web con páginas por tratamiento; a partir del mes 2, SEO por tratamiento y, si hay presupuesto, Google Ads para implantes y ortodoncia. Es el plan que desarrollo en marketing dental para clínicas.